Blogia

alonsitocampeon

Fernando Alonso; el fin de la erea Schumacher

Fernando Alonso; el fin de la erea Schumacher

Desde los tiempos de Hakkinen (campeón en 1998 y 1999), ningún rival de Michael Schumacher se había atrevido a tanto. Ni siquiera su hermanísimo Ralf, el único en más de cuatro años que había sido capaz de sumar dos victorias consecutivas con un monoplaza distinto a un Ferrari. Alonso es el segundo que lo consigue desde 2000, pero la diferencia es que con sus dos impecables triunfos en Malasia y Bahrein se inaugura una nueva era.
Alonso volvió a cimentar su incontestable victoria en los entrenamientos -o quizá antes, en Malasia-. El viernes fue el mejor piloto oficial en la segunda sesión libre, la primera para él, y el sábado aprovechó que era el último en dar la vuelta de calificación para 'volar' sobre una pista impoluta y dejar la 'pole position' prácticamente atada. Schumacher, que el sábado había sido tercero, logró arrebatarle a Trulli la segunda posición en la calificación del domingo, pero de nada le sirvió colocarse al lado de Alonso en la parrilla de salida.

En cuestión de décimas de segundo, Alonso se colocó delante de Michael Schumacher, le cerró el paso en la primera curva y dejó al alemán a merced de Trulli, que a punto estuvo de adelantar al F2005. Pero el siete veces campeón del mundo acortó su trazada al paso por el segundo giro y obligó al italiano a pisar el freno cuando éste ya tenía el interior casi ganado. Fue una maniobra brusca, sin miramientos, pero así de fiero es el piloto de Ferrari.

La situación de carrera se mantuvo invariable durante algunas vueltas. Tras un primer estirón de Alonso, empujado por el estupendo funcionamiento del R25 y un pilotaje impecable del asturiano, Schumacher empezó a recortar distancias hasta colocarse a escasas décimas. Dos vueltas rápidas consecutivas animaron al alemán a pasar al ataque, pero la euforia por las buenas sensaciones que le transmitía el F2005 le jugó una mala pasada.

Cuando se cumplía la duodécima vuelta, Schumacher apuró demasiado en la curva más cerrada del circuito, una complicada horquilla de casi 45º, y se salió de la pista envuelto en una densa nube de humo que salía de sus neumáticos. Fue la última vez que vio a Alonso de cerca, porque el alemán, aunque logró regresar a la pista, tuvo que dirigirse precipitadamente hacia los 'boxes' y allí tomó la decisión de abandonar la carrera por un problema hidráulico derivado de la violenta frenada.

Los Ferrari, los más irregulares

Fue la última demostración del definitivo hundimiento de Schumacher. Aunque el alemán valoró positivamente el debut del F2005, no parece que el piloto de Ferrari tenga posibilidades ante el binomio Alonso-Renault. El español manejó la carrera de Bahrein a la perfección, igual que en Malasia. La presión por el liderato del Mundial no representa una carga para él, todo lo contrario. El de Oviedo está encantado con su privilegiada situación y sabe perfectamente lo que tiene que hacer para administrarla y conservarla.

El abandono de Schumacher afeó el estreno del F2005, un poco nervioso y difícil de controlar. Por primera vez desde 1998 Ferrari no ganó una carrera coincidiendo con el debut de un nuevo prototipo. Los pilotos de la escudería italiana siguen siendo los más irregulares desde que empezó la temporada. En Australia abandonó Schumacher y Barrichello acabó en el podio, en Malasia se retiró el brasileño y el alemán sumó sus dos primeros puntos, y en Bahrein volvieron a intercambiarse los papeles: abandono de Schumacher y gran remontada de Barrichello desde la última posición de la parrilla de salida. El brasileño, sin embargo, también tuvo algunos problemas con el F2005, sobre todo en las frenadas y los pasos por curva.

De la Rosa, el más valiente

Sólo Toyota amenaza de momento el dominio de Renault. Jarno Trulli, un ex compañero de Alonso, volvió a escoltarle en el podio y ya es segundo en la clasificación de pilotos. Como en Malasia, el italiano también estuvo lejos del español en Bahrein, a más de 13 segundos, pero más lejos estuvo del tercer clasificado, un Kimi Raikkonen que poco a poco va familiarizándose con el nuevo McLaren-Mercedes. Otro McLaren, el del español Pedro de la Rosa, regaló las acciones más espectaculares de la carrera. El sustituto del lesionado Juan Pablo Montoya arrancó en octava posición y acabó quinto, después de adelantar a Jenson Button, Rubens Barrichello y Mark Webber.

Por algunos momentos dio la sensación de que De la Rosa era Alonso y Alonso era Schumacher. Mientras el asturiano rodaba cómodamente en la cabeza de la carrera, el catalán se peleaba por detrás con cuantos pilotos le salían al paso. De la Rosa firmó un brillante estreno en el Mundial con un quinto puesto que sabe incluso a poco después de ver el desarrollo de la carrera. El de McLaren fue agresivo, mostró coraje, no se rindió nunca y dejó una impresión gratísima pese a sus dos salidas de pista.

La forja de un campeón

La forja de un campeón

Campos conocía a Alonso desde que éste era un niño y seguía su trayectoria minuciosamente sin que el interesado se percatara. Para 1999 lo fichó como sustituto de Marc Gené en la fórmula Nissan, de monoplazas, un campeonato de velocidad pensado para pilotos, no para marcas. Alonso consiguió 9 pole position, 8 vueltas rápidas y 6 victorias, lo que le dio el título de campeón Euro Open Movistar. No tenía carnet y con sólo diecisiete años volaba en los circuitos a más de 250 kilómetros por hora. Se lo sacó nada más cumplir los dieciocho años, curiosamente conduciendo un Renault Megane. El profesor le advirtió que en las pruebas fuera más deprisa, porque en las clases prácticas iba demasiado despacio.

Alonso, con su primer título de monoplazas bajo el brazo, debía seguir progresando, y el paso natural fue la fórmula 3.000, en la que en 2000, el año de su debut, logró su primera victoria en el Gran Premio de Bélgica y fue segundo en el de Hungría, integrado en el equipo Astromega. Este exitoso debut lo consagró ya como una promesa de la fórmula 1, en la que debutó, después de ejercer como probador de Minardi -la escudería menos competitiva-, en el Gran Premio de Australia de 2001. Aun así le sacó el máximo partido al coche, terminando nueve carreras y superando ampliamente y con asiduidad a Tarso Marques, su compañero de equipo.

Alonso aclamado por la afición asturiana

Tras la experiencia con Minardi, Flavio Briatore, dueño de Renault, por el que había fichado para cinco años, lo llamó de Minardi, donde estaba cedido, para ejercer durante todo el año 2002 como probador de la marca francesa, con resultados más que satisfactorios.

En 2003 fue ya piloto oficial de Renault, una marca más competitiva pero muy lejos aún de los Ferrari, los Williams o los McLaren. Pronto se consolidó como la revelación del campeonato, sobre todo a partir de que, el 22 de marzo, se convirtiera en el piloto más joven en lograr la pole position en el Gran Premio de Malasia, donde además, con su tercer puesto, fue el primer piloto español en subir al podio. Consiguió esa pole a los 21 años, 7 meses y 22 días, superando ampliamente a quien ostentaba el récord, Rubens Barrichello (22 años, 3 meses y 5 días) o a campeones como Jackie Ickx (23 años, 8 meses y 3 días), Ayrton Senna (25 años y 1 mes) y Michael Schumacher (25 años, 4 meses y 12 días).

A lo largo de la campaña destacaría nuevamente con un subcampeonato en el Gran Premio de España celebrado en Montmeló, pero sobre todo en el Gran Premio de Hungría, donde se impuso con autoridad y se coronó en lo más alto de la fórmula 1 sacándole 26,6 segundos a su inmediato competidor, Kimi Raikkonen, y doblando nada menos que al campeón del mundo, Michael Schumacher. Con 22 años y 26 días Alonso entraba en la historia de la fórmula 1 al ser el más joven en lograr la victoria, superando el récord de Troy Ruttman (22 años y 80 días) y Bruce McLaren (22 años y 104 días), quienes ganaron en 1952 y 1959.

Sus primeros podium

Sus  primeros podium

Desde los cuatro años hasta los catorce (1985-1995) estudió en el colegio Santo Ángel de la Guarda, en Oviedo, donde cursó primaria y EGB. Después frecuentó el Instituto Leopoldo Alas Clarín de San Lázaro, donde permaneció hasta 2000, año en que abandonó los estudios porque los compromisos deportivos le que fue subcampeón de España porque no pudo participar enimpidieron seguir estudiando, de manera que ni siquiera terminó el COU.En la categoría cadete se proclamó campeón de Asturias y del País Vasco en 1991, año en el algunas carreras. En 1993 y 1994 conquistó ya sendos Campeonatos de España en la categoría junior, lo que le sirvió de pasaporte para participar posteriormente en el Campeonato del Mundo.

Así, con un sueldo de 100.000 pesetas al mes y catorce años, llegó al Mundial de Karting. Era su primera participación y subió ya al podio como tercer clasificado, por delante de otro debutante, su competidor en fórmula 1 Kimi Raikkonen. Estamos en 1995. A fines de ese año probó un Toyota con éxito. La marca le ofreció correr el Campeonato de Fórmula 1 al año siguiente, pero Fernando, aconsejado por su padre, rehusó porque las condiciones económicas eran ridículas.

En 1996, pues, siguió disputando carreras de karting, y aquel mismo año se proclamó campeón de España, del Trofeo Estival de Italia, del Marlboro Grand Prix y, lo que es más importante, campeón del mundo en categoría junior. En 1997 compitió en la categoría Internacional A, en la que se proclamó campeón de España, de Italia y de Europa.

En 1998, aún en la misma categoría, fue de nuevo campeón de España, y ganó, además, el Trofeo París-Bercy, el de la Industria en Italia y el Open Ford. Entonces apareció en escena otro personaje fundamental en la carrera de Fernando, el ex piloto valenciano de Minardi en la fórmula 1 Adrián Campos, el que sería ya su sombra y mánager.

Fernado alonso (biografía)

Fernado alonso (biografía)

Fernando Alonso Díaz nació el 29 de julio de 1981 en Oviedo, hijo de José Luis Alonso, a la sazón maestro industrial y hoy director deportivo de Adrián Campos Motorsport, y de Ana Díaz, dependienta de El Corte Inglés en la capital asturiana. Tiene una hermana cinco años mayor, Lorena, médica de profesión.

A pesar de su corta carrera, Alonso tiene ya un currículo que supera por intensidad y precocidad a los de los grandes campeones. A los tres años, su padre le regaló un kart que había construido él mismo. El rechoncho Alonso se encaprichó con el «juguete» y empezó a familiarizarse con el olor a carburante. Aquel mismo año ganó ya su primera carrera, organizada por un centro comercial y en la que participaron niños que casi le doblaban la edad. Aquello le dio coraje para seguir pilotando cuando salía del colegio, siempre vigilado por su padre, quien ya se percató de las cualidades innatas que tenía su hijo para el pilotaje. Dedicó todo su tiempo libre al hijo, a pesar de que recibió una oferta para incorporarse al Celta de Vigo como portero, posición en la que jugaba desde muy joven

el revolucionario Fernando Alonso

el revolucionario Fernando Alonso

la euforia destacada por el gran rendimiento de Fernado Alonso ha disparado las audencia de la formula 1 hasta extremo impensables hace sólo tres temporadas, cuando las carreras pasaban desapercibidas en las televisiones españolas.
Es el piloto perfecto para destruir a Ferrari. Animo ¡¡¡Alonsito!!!

Bienvenido al weblog alonsitocampeon

Ya tienes weblog. Para empezar a publicar artículos y administrar tu nueva bitácora busca el enlace administrar abajo en esta misma página.
Deberás introducir tu email y contraseña para poder acceder.

En el menú que aparecerá arriba podrás: ver la página inicial (Inicio); escribir y publicar un artículo nuevo; modificar las preferencias de la bitácora, por ejemplo: los colores; Salir del weblog para desconectar de forma segura y ver la portada tal y como la verían tus visitantes.

Puedes eliminar este artículo (entra en modificar > botón eliminar). ¡Que lo disfrutes!